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CAMBIE, más que un proyecto de intercambio de jeringas

Después de analizar la evidencia internacional y contextualizarla a la realidad que enfrentaba el país, el Proyecto CAMBIE, primera estrategia de reducción de riesgos y daños en Colombia, le aposto a la innovación social, tras cuatro años de trabajo los servicios se amplifican para ofrecer una estrategia integral de salud pública.

Como respuesta al aumento progresivo y silencioso del consumo de heroína y otras drogas por vía inyectada en Colombia, en marzo de 2014 la Corporación Acción Técnica Social abre el primer servicio de acceso a material higiénico para inyectores bajo el nombre de Proyecto CAMBIE.

Esta estrategia integral de reducción de riesgos y daños para -PID-, Personas que se Inyectan Drogas, ha logrado visibilizar la problemática de consumo que se presenta en el país, las dificultades de acceso a servicios de salud que padecen los usuarios y los vacíos legislativos que entorpecen los procesos de articulación.

En algunas ciudades y municipios el fenómeno es especialmente notorio, razón por la cual el proyecto inicia en 2014 en la Ciudad de Pereira y Dosquebradas; en abril de 2015 en Bogotá y en diciembre de ese mismo año en Cali. En julio de 2016 se realizó en Medellín y en Santander de Quilichao un diagnóstico participativo sobre la situación del consumo que hoy ponemos a su disposición.

CAMBIE ha prestado sus servicios en estas 3 ciudades (Pereira, Bogotá y Cali) a través de puntos fijos de atención y unidades móviles que permiten un mayor acercamiento con la población priorizada su entorno social y comunitario. La estrategia se ha caracterizado por brindar acceso a material higiénico/parafernalia de inyección, la generación de hábitos y patrones de consumo de menor riesgo y daño, así como por los procesos de auto-reconocimiento, inclusión, re-dignificación y cuidado de la salud.

Tras 4 años de trabajo el programa CAMBIE cuenta con 2.302 PID vinculados ( es decir que se han inscrito al programa y han sido beneficarios de sus servcios por lo menos una vez), se han entregado 134.765 kits de inyección higiénica, 371.482 jeringas han sido distribuidas y cerca de 210.126 han sido recolectadas. Se han realizado 735 derivaciones a otros servicios de salud y más de 900 sesiones de asesoría y formación en prevención del VIH, sobredosis e inyección de menor riesgo.

 

Más allá de distribuir material higiénico de inyección.

Según el más reciente Reporte de Drogas de Colombia, sustancias con bajas prevalencias como la heroína y el basuco tienen altos impactos en la salud pública, debido a su correlación con infecciones transmitidas por sangre como VIH y Hepatitis B y C, la asociación con prácticas sexuales inseguras, la presencia de sobredosis y otras infecciones virales, así como efectos sobre la salud mental.

En los últimos meses CAMBIE a cargo de ATS se alió con FONADE, el Fondo Mundial, el Mecanismo Coordinador de País y las autoridades locales para ampliar cobertura, profundizar en VIH y mejorar la atención.

La Corporación Acción Técnica Social en convenio con el Fondo Nacional para el Desarrollo- FONADE- ejecuta en Bogotá y Pereira, la estrategia “Nos Queremos, Respetamos y Cuidamos” cuyo objetivo es ampliar la respuesta nacional al VIH con enfoque de vulnerabilidad en el marco del Plan Nacional de Respuesta ante las infecciones de transmisión sexual -ITS-VIH-SIDA y el Modelo Integral de Atención en Salud en ciudades priorizadas.

ATS fue seleccionada por FONADE como el aliado encargado de operar uno de los tres componentes de la estrategia, la cual está enfocada en la reducción de riesgos y daños en PID.

A pesar de que la transmisión de VIH/SIDA está asociada directamente a las prácticas sexuales sin protección, inyectarse drogas es una de las fuentes más comunes de contagio. Según cifras de la Organización Mundial de la Salud -OMS- existen en el mundo alrededor de 16 millones de personas que se inyectan drogas, y de ellas cerca de 3 millones están infectadas por el Virus. Es decir que, una de cada diez infecciones nuevas de VIH es causada por el consumo de drogas inyectables.[1]

La experiencia internacional ha demostrado que proyectos como CAMBIE, resultan ser los más efectivos para detener los contagios de Hepatitis C y VIH entre población PID. En el país se ha avanzado y se cuenta con este proyecto de intercambio de jeringas, sin embargo, la resistencia a los mismos y el apoyo institucional intermitente podría desviar las garantías y los impactos que los usuarios, las familias, las instituciones y el país, tanto necesitan.

Debemos reconocer y abordar el vínculo existente entre la guerra contra las drogas y la propagación del VIH/SIDA. El estigma, la discriminación a los usuarios de drogas inyectables y las prácticas represivas, alejan considerablemente a los consumidores de servicios de salud pública, pruebas de detección y servicios de prevención que solo los exponen a ambientes de prácticas riesgosas y adicciones sin tratamiento.

Para conocer más acerca de esta estrategia consulte: https://proyectocambie.com/ y https://www.acciontecnicasocial.com/nos-queremos-respetamos-y-cuidamos/

 

[1] Artículo Web de la Organización Mundial de la Salud – OMS-

http://www.who.int/hiv/topics/idu/es/